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lunes, 13 de marzo de 2023

ÚLTINO PARTIDO DEL AÑO. ENCUENTRO INTERPROVINCIAL

 

SE ENFRENTARON BELGRANO Y ATLHETIC CLUB DE SANTA FE

El domingo 5 de noviembre se jugó el último partido de la temporada entre los equipos representativos de Argentina Athlétic Club de Santa Fe y Belgrano en la cancha de la estación, que había sido suspendido el 1º de noviembre a causa de la lluvia. Los equipos estuvieron conformados de la siguiente manera:

Argentina Athlétic Club: A. Moyano; L. Palavedini y J. Oliver; S. Salina, R. Fruto y P. Oliver; P. Gatti, N. Frutos, J. Maidana, O. Paceros y F. Roni.

Belgrano F.B.C. B. Rabuffetti; N. Molinari (cap.) y Miguel Malatesta; A. Bragado, P. Pedro y G. Calderón; A. Cisneros, D. Calcagno, J. Duccase, J. Lanata y Francisco Gorosito. Referee Ismael Piedrabuena[1].

Como dato anecdótico, se recuerda al gran wing izquierdo Francisco Gorosito, quien “pese a la  grave enfermedad pulmonar que lo llevó a la  muerte, continuaba jugando siempre con una sonrisa a flor de labios”[2]. El resultado no se hizo público.


[1] (“La Acción” de Paraná. Sábado 4/11/1916. B.I.P.E.R.)

[2] (“La Acción” de Paraná. Martes 11/11/1958. “Hablemos de Fútbol” de E. Badano. H. del A. G. de E. R.)


sábado, 11 de marzo de 2023

DERROTA DE BELGRANO ANTE UNIÓN EN SANTE FE. ZOZOBRA EN EL RÍO EN EL REGRESO A PARANÁ

El domingo 17 de setiembre una delegación de Belgrano viajó en una lancha especial a Santa Fe para enfrentar en un amistoso al poderoso Unión FBC, partiendo desde la  calera de Izaguirre. La delegación estaba integrada por: B. Rabuffetti, N. Molinari y M. Malatesta; L. Lanata, F. Calderón y N. Bogado; J. Gorosito, J. Lanata, J. Ducasse, A. Cisneros y C. Guggiari[1].

Los equipos formaron de esta forma:

Unión: Peiteado; Olivera y Macieo; Sanseverins, Osuna y Olivieri; Valiente, García, Sarupo, Novillo y Pieretti.

Belgrano: Rabuffetti; N. Molinari y M. Malatesta; P. Bogado, Guggiari y F. Calderón; J. Raspini, J. Lanata, J. Ducasse, Gorosito y Frutos.

Tras un primer tiempo animado por interesantes incidencias de juego, con mucho ardor en la lucha, terminaron empatados en un gol. En la segunda etapa todo se volcó a favor de los locales que terminaron ganando por 4 a 1.

Terminado el encuentro el grupo que integraban jugadores y simpatizantes (alrededor de treinta personas) emprendieron la vuelta a Paraná desde el puerto santafesino alrededor de la seis de la tarde en la lancha de Barrufaldi,  a quien se lo conocía más por su sobrenombre: “Bachicha”. Todo era animosidad y comentarios del encuentro sostenido por la tarde y nadie pudo prever que entrados de lleno en el río,  éste se encontraba muy embravecido a causa del fuerte viento reinante.

Todo cambió entonces y reinó una gran preocupación dado que la lancha era un juguete en la fuerte correntada y las grandes olas, que hacían peligrar el hundimiento de la misma, ya que el agua ingresó al compartimiento del motor y éste se detuvo.

Las cosas no se tornaron más graves dada la verdadera intrepidez de “Bachicha” que demostró su conocimiento y coraje, pudiendo conducir la lancha a una isla frente al Paracao, luego de una lucha titánica por más de dos horas, cuyas incidencias hicieron provocar en la tripulación de la nave una angustia mortal. Así pudieron hacer pie en la isla y permanecer allí por más de diez horas, protegidos por una gran hoguera que los excursionistas pudieron encender para protegerse del fuerte viento reinante.

A las 5 de la mañana emprendieron viaje rumbo al puerto de la ciudad adonde arribaron a las 7:30 hs. Por supuesto que esta situación originó incertidumbre en familiares y amigos y las quejas hacia la Prefectura local ya que, al momento de partir la  nave desde Santa Fe, las autoridades informaron el movimiento de la misma. Felizmente no hubo consecuencias, más que el susto general y el agradecimiento fue para la pericia del timón conducido por Barrufaldi[2].



[1] (“La Acción” de Paraná. Sábado 16/9/1916. B.I.P.E.R.)

[2] (“La Acción” de Paraná. Martes 19/9/1916. B.I.P.E.R.)

FINAL DEL CAMPEONATO DE FUTBOL DE 1916: ¡ESTUDIANTES FBC CAMPEÓN!!!

ARTURO EDWARDS
Había llegado a su fin el campeonato oficial de 1916 y la cancha de Estudiantes que estaba en la estación prometía un gran espectáculo toda vez que se enfrentarían en el preliminar Paraná FBC formado por: E. Daneri; R. Sarsoti, O. Cuadra, F. Morales, A. Suárez, L. Pintos, E. Zaragoza, J. Jiménez, R. Palacio, J. L. Izaguirre y A. Pueyo y Comercio FBC, en segunda división (juez Arturo A. Edwards) y el partido de fondo sería entre Estudiantes y Belgrano[1].

Más de mil personas concurrieron a la Estación para observar aquel encuentro que le permitió consagrarse nuevamente campeón a Estudiantes que derrotó a Belgrano por 2 a 0.

Allí estuvieron las familias de Álvarez Prado, Zambrano, De Elía, Izaguirre, J. Uranga, Camps, Moore, Thompson, Cancio, Tapia, Zanini, Zani, Mayer, Mayo, Rotman, Montaño, etc.

“¡Alonso! ¡Alonso! ¡For Ever! Es este el grito que repercutiera en todos los ámbitos, el héroe de la jornada, el que diera a su equipo el triunfo tantas veces preveido (previsto), la exteriorización exacta de su poder, mil veces: ¡hurrah!

Tarde de grandes emociones, brega lucida, brillante, conjunto de bellezas y elegancias, entusiasmos delirantes, he ahí comprendido todo lo que en la tarde del domingo pasara en el field que el club Estudiantes tiene frente a la Estación del ferrocarril. Los “amateurs” de foot ball tuvieron una ocasión más de presenciar una lucha interesante. Y se esperaba. Estudiantes llevaba en su poder tres puntos y Belgrano uno, de manera que si el primero ganaba, el campeonato ya estaba definido a su favor.

Belgrano se presentaba con variantes en su composición, lo mismo que su contrario y esto daba mayor interés y si añadimos que los dos tratarían de luchar palmo a palmo por el triunfo, ya se puede dar una idea de que todo hacía presagiar lo que más tarde contemplamos, una gran lucha.

La tarde templada, un ambiente saturado de aromas y de vida dábanle a la brega todos los contornos de algo grande”.

Belgrano se presentó a las tres y media con camiseta azul oscura a rayas blancas y pantalón blanco, siendo seguido por Estudiantes, con casaca y pantalón blancos ante el aplauso sostenido de los asistentes. Los equipos aparecieron formados con:

Estudiantes: Díaz; Thompson y A. Montiel; Arigós, Solier y E. Montiel; Izaguirre, Luís Cavallo, Pedro Mutio, Valentín Alonso y Balbarrey.

Belgrano: Rabuffetti; Molinari y Malatesta; Flossi, Calderón y Bogado; Raspini, Lanata, Cisneros, Gorosito y Frutos.

Hasta los primeros 20´ el juego tuvo la iniciativa de Estudiantes y desde entonces se equilibró algo el juego. La defensa de Belgrano recibía el aplauso de sus parciales por sus acertadas intervenciones, pero la persistencia de la línea media estudiantil hacía peligrar la valla belgranense. “sin embargo unos 10´ antes de terminar el primer período, estos consolidan sus posiciones y ataques bien encabezados por Frutos y Raspini, con la cooperación de la línea central delantera, llevando fuertes asedios a la valla de Estudiantes. Con los azul y blancos en el ataque terminó el primer tiempo.

Comenzado el período final Díaz resultó herido en la mano derecha, lo que terminó sirviendo de acicate a sus compañeros que se tenían mucha fe acometiendo con firmeza, todo lo cual hizo de “Estudiantes un solo hombre, pues todos contribuyeron con su eficaz y decidido apoyo a la victoria vislumbrada desde la iniciación de este período, que se coronara después con el franqueo por dos veces de la valla contraria”.

A los 30´ Mutio de frente a la valla combinó con Alonso con pase hacia atrás y éste remató fuerte, bajo y a la izquierda desde unos cinco metros que hizo estéril el esfuerzo de Rabuffetti. “un clamor estupendo y nunca oído invade la cancha, los ¡urrah! Y los aplausos dan mayor energía a los de Estudiantes”.

5´ más tarde Balbarrey le hizo un pase a Valentín Alonso y éste remató fuerte y alto, a la derecha de Rabuffetti, que nada pudo hacer para salvar el segundo y definitivo tanto de Estudiantes. El delirio de la parcialidad fue desbordante. Se lograba prácticamente asegurar otro campeonato y no era para menos. No satisfechos continuaron atacando y Mutio se perdió una gran oportunidad cuando remató desde corta distancia por arriba del horizontal.

Pero la suerte estaba echada: ¡resultaba Campeón Estudiantes! La victoria había sido prueba palpable de su gran poderío. Sus hombres que diremos todos merecen conocimiento acabado de sus puestos, sus quites, pases y avances, sobre todo en el segundo tiempo, le dieron el engranaje necesario y eficaz para contrarrestar a la defensa contraria, que necesario es proclamarlo, rayaron a gran altura, avasallando a pesar de sus esfuerzos y culminado con la victoria, laurel que les acredita el triunfo en el campeonato de primera división y los hace acreedores a la posesión de la hermosa copa como premio elocuente de las raras y nobles energías, que puestas en consorcio con el conocimiento de este noble deporte, los subrayan con el título de campeón.

Se destacaron en aquel partido Alonso, rápido y certero en sus disparos, Balbarrey, Izaguirre, Mutio, y todos en general. En Belgrano sobresalieron Molinari y Malatesta, pareja incomparable de backs quienes actuaron con acierto al sostener una poderosa barrera a los ataques contrarios. El referee estuvo mejor que en otras oportunidades, pero igual su desempeño fue discreto. La concurrencia llevó en andas a Alonso y al arquero Díaz por las calles de la ciudad, enarbolando su bandera bicolor, recibiendo el aplauso a su paso y flores que tiraban las damas desde los balcones[2].

Como celebración del nuevo título obtenido los estudiantiles viajaron el 9 de setiembre en una lancha especial rumbo a Santa Fe, para ir luego hacia Rafaela donde sostuvieron un amistoso con Atlético de esa ciudad (que venía de derrotar a Belgrano por 2 a 0) el día siguiente. “Por la noche en el hermoso teatro de Rafaela los jóvenes del Club Estudiantes darán un beneficio representando varios números sueltos y una comedia en la que tomarán parte los reconocidos amateurs cómicos, dramáticos y musicales señores P. Mutio, E. Aliprandi, G. Arigós, E. Clark, A. Montiel, S. Alonso, C. Balbarrey, A. Yódice, H. Medina, J. Izaguirre, J. Thompson, E. Bredeston, J. Elía, J. Solier” [3]. El resultado de este partido no se difundió.



[1] (“La Acción” de Paraná. Domingo 3/9/1916. B.I.P.E.R.)

[2] (“La Acción” de Paraná. Miércoles 6/9/1916. B.I.P.E.R.)

[3] (“La Acción” de Paraná. Sábado 9/9/1916. B.I.P.E.R.)

PARANÁ Y BELGRANO SE JUGÓ EL 27 DE AGOSTO

El campeonato continuó con el encuentro entre Paraná y Belgrano,  otro del los clásicos desde 10 años atrás, jugado en la cancha de Estudiantes aquel domingo, con la expectativa de que concurra mucho público, incluyendo las damas. El preliminar estuvo a cargo de Boers Vs. Estudiantes. Las formaciones previstas eran las siguientes:

Belgrano: N. González; Albisu y Albisu; J. Raspini, A. Romagnoli y F. Flosi; Berriso, J. Lanata, Guggiari, V. Lazcano y Berisso.

Paraná: E. Daneri; C. Sarsotti y Cuadra; R. Pinto, Saragoza y Morales; C. Jiménez, A.  Suárez, J. Bernardis, Pueyo y Palacio[1].

Lamentablemente no hubo crónica de estos encuentros, ya que el martes siguiente la prensa sólo anunciaba un enfrentamiento amistoso entre Estudiantes y el equipo “Fotcatlético”, que integrarían: R. Monzón; O. Cuadra y C. Monti; F. Facelli, R. Parera (cap) y M. Fernández; S. Palacio, R. Bartola, A. Riso, G. Barbosa y J. Clotet. Por su parte Estudiantes formaría con: M. Izaguirre; A. López (Cap) y D. Macchi; M. Victoria, J. Ezpeleta y D. Olmos; M. Uzín, Luís Cavallo, J. Barbieri y L. Izaguirre[2].



[1] (“La Acción”.Domingo 27/8/1916. B.I.P.E.R.)

[2] (“La Acción”.Martes 29/11/1916. B.I.P.E.R.)

GRAN PARTIDO DE FÚTBOL JUGADO EL 20 DE AGOSTO DE 1916 EN LA CANCHA DE LA ESTACIÓN

Para el domingo 20 de agosto, con arbitraje de Isauro Piedrabuena, se concretó este encuentro que había  generado una gran expectativa en la ciudad, lo que se reflejó en las 700 personas que asistieron a ver lo que a la postre resultó el triunfo de Estudiantes por 2 a 0.

Los antiguos adversarios se encontraron frente a frente con todos sus pergaminos, los antecedentes de partidos anteriores y cierta incertidumbre en función de ambas alineaciones. La concurrencia se vio engalanada por la asistencia de varias damas que dieron un toque de gracia en aquella tarde calurosa, que aumentaba la tensión y le daba un sello especial a los semblantes ante tanta ansiedad.

Habían pasado las 3.15 hs. cuando aparecieron los jugadores de Belgrano, con camisetas blancas y pantalón azul, recibiendo muchos aplausos, seguidos por Estudiantes con camiseta negra a rayas blancas y pantalón blanco, con idéntico recibimiento. Al momento del sorteo los de Belgrano eligieron jugar de espaldas al sol. Los equipos estaban alineados en la forma siguiente:

Estudiantes: Díaz; Montiel y Thompson; Arigós, Solier y Elía; Izaguirre, Mutio, Edwards, Alonso y Balbarrey.

Belgrano: Rabuffetti; Porta y Molinari; Lanata, Calderón y Bogado; Cisneros, Lanata, Guggiari, Porta y Gorosito.

Estudiantes inició el ataque por medio de Molinari y Mutio, que combinó a Alonso cuyo remate final salió desviado. Luego Edwards probó el arco rival con un buen remate que salió afuera. Pasada esta presión Belgrano logró un buen disparo por medio de Guggiari que alejó bien el meta Díaz. Los estudiantiles demostraban mejor ataque lo que obligaba a reforzar la defensa rival. Molinari tuvo entonces buenos quites a Elía y Alonso.

Luego en un contragolpe Belgrano obligó a una gran atajada al arquero Arigós, que mandó el balón al córner en forma magistral. Pero al final de este período Estudiantes hizo mejor las cosas pese al empate en cero[1].

Tras el descanso la supremacía de Estudiantes se hizo sentir con el apoyo de sus simpatizantes. El asedio del arco rival era intenso; Mutio en veloz carrera, luego de eludir a varios rivales, cae al suelo, perdiendo una buena oportunidad de marcar. Belgrano respondió por medio de Guggiari pero su remate cruzado salió demás alto y luego Elía se luce en una gran atajada.

A los 31´ Balbarrey cedió a Alonso que remató un soberbio tiro con izquierda casi desde el suelo, para conquistar el primer tanto, ante el delirio de los simpatizantes y un ¡hurra! interminable. Esta inyección de su parcialidad le dio dos minutos más tarde la posibilidad de conseguir el segundo gol por medio de Balbarrey que, tras recibir de Edwards, remató fuerte y cruzado batiendo a Rabuffetti, pese a su esfuerzo. “un clamoreo incesante se apodera, los sombreros se agitan por el aire, la victoria es completa”. Persistió el ataque de los negro y blancos, pero los defensores belgranenses salvaron varias caídas de su valla, terminando el partido con el triunfo de Estudiantes por dos a cero.

“La victoria de Estudiantes era esperada, su triunfo es más elocuente que el más alto elogio, sus componentes conocedores de sus puestos, le dieron homogeneidad y un poder incontrastable, sus forwards hicieron uso de pases cortos y precisos aprovechando las ocasiones que se le presentaron, si bien haremos  una observación, hubo varias oportunidades que no fueron bien aprovechadas quizás debido a demasiada nerviosidad al rematar los tiros finales, pero aún así merecen el mayor elogio y sus dos columnas más fuertes fueron Alonso y Balbarrey, siguiéndoles en orden Edwads, Mutio, Izaguirre; sus halves fueron los que más trabajaron y para demostrar lo diremos que era raro que el avance de sus contrarios pasara su línea; los tres, Elía, Solier y  Arigós, merecen el mayor de los elogios y en diversas oportunidades, debido a la intervención de ellos evitaron la caída de su ciudadela, los backs trabajaron bastante, pero no estaban a la altura de actuaciones anteriores y Díaz si bien tuvo acierto y en una ocasión difícil dio prueba de sus grandes cualidades y haré una observación: Arigós de 'halve' y Montiel de back ganaron mucho con el cambio, adquiriendo el equipo mayor poder.

De los de Belgrano sus figuras descollantes fueron Calderón, Molinari, Porta y Rabuffetti; la línea delantera no pudo afianzarse y esto fue debido a la actuación descollante de la línea media de Estudiantes.

Concluido el match el público llevó en andas a  Alonso el gentil y hábil delantero de Estudiantes, saludando con aplausos y vítores a los vencedores” [2].



[1] (“La Acción”.Martes 22/8/1916. B.I.P.E.R.)

[2] (“La Acción”.Miércoles 23/8/1916. B.I.P.E.R.)

lunes, 17 de enero de 2022

1915. COMENZÓ CON ENCUENTROS DE SEGUNDA DIVISIÓN Y EN MAYO INICIARON LOS MAYORES

En el field del “Club Atlético Railway” en la estación de ferrocarril, se jugó el domingo 23 de mayo por la mañana un encuentro amistoso entre la segunda división de Estudiantes y su similar de Provincial. El partido resultó bastante reñido, dada la preparación de ambos cuadros y se alzó con la victoria Estudiantes por uno a cero.

Por la tarde en las instalaciones de “Campo Candioti” jugaron las segundas divisiones de San Isidro F.B.C. y Estudiantes de Comercio F.B.C., con triunfo de los primeros por uno a cero[1].

Los encuentros de primera división se iniciaron el domingo 30 de mayo en la cancha del “Club Atlético Railway” que se encontraba, como siempre, en excelente estado. Allí se enfrentaron Belgrano y Estudiantes, tras un preliminar de segunda división entre los mismos clubes que resultó empate en cero. El viento era bastante molesto a las 3 de la tarde, hora de inicio de las acciones. Ambos equipos se vieron bien preparados, excepto los tres suplentes que ingresaron por el arquero Miguel Angel Arigós, el back Thompson y el forward Pedro Mutio de Estudiantes. Tuvieron oportunidad de lucidas acciones, con entusiasmo, y finalmente Estudiantes se alzó con la victoria por dos goles a cero[2].



[1] (“La Acción”.Martes 25/5/1915. B.I.P.E.R.)

[2] (“La Acción”.Martes 1/6/1915. B.I.P.E.R.)

martes, 19 de septiembre de 2017

COPA PRO VENCEDORES DE PARANÁ. 1911

PARANÁ GOLEÓ A BELGRANO 
EN EL PRIMER CLÁSICO DE LA CIUDAD

También habría visitado la ciudad otro representativo de Concepción del Uruguay, sin que se haya logrado conocer mayores detalles; ese año continuó la movida actividad deportiva con otra edición del campeonato organizado por la Sociedad Pro Vencedores por la “Copa de Foot Ball” iniciada en 1909, para lo que también se había incripto un cuadro de la ciudad de Gualeguaychú. Lamentablemente se pudieron rescatar pocos datos de esta competencia.

Comenzó el torneo “Copa Pro Vencedores”  el domingo 9 de julio en la Plaza de Ejercicios Físicos. A las 9 y 30 hs. de la mañana se enfrentaron “Nacional Estudiantes” contra “Talleres Unión” y a las 2 hs. de la tarde “Paraná F.B.C.” frente al “Club Atlético Belgrano”, resultando ser el primer encuentro de este antiguo “clásico” de la ciudad. El precio de las entradas estuvo fijado en 80 centavos[1].

En el primer partido, jugado por la mañana, resultó triunfador Talleres Unión por dos a uno frente a Estudiantes y por la tarde Paraná F.B.C. goleó cinco a cero al debutante equipo Belgrano. Hubo una regular concurrencia, notándose la presencia de varias familias paranaenses[2].



[1] (“El Entre Ríos”.8/7/1911. B.I.P.E.R.)
[2] (“El Entre Ríos”. 17/6/1911. B.I.P.E.R.)

NACIMIENTO DEL CLUB ATLÉTICO BELGRANO DE PARANÁ

1911: Uno nuevo año, un nuevo club

El entusiasmo por el deporte del fútbol iba ramificándose por los distintos sectores de la ciudad de Paraná. Nacían, por imperio de la falta de canchas, los famosos “huecos”, luego denominados “potreros”, donde los niños y jóvenes hacían sus primeras armas futbolísticas, sin tener aún la posibilidad de pisar los escasos campos de juego que hasta ese momento estaban en uso, como el de la Estación del Ferrocarril o el Campo Candioti. Sobre estos pequeños campitos de juego de la ciudad, haremos un capítulo aparte más adelante.

El Club Atlético Belgrano nació po entonces para llenar el espacio de estudiantes que quedaba vacio, ya que el Colegio Nacional había formado a Estudiantes, la Escuela Sarmiento a Paraná y faltaba la Escuela Normal, pionera en las lides futbolísticas de la ciudad, desde la acción del profesor Cirilo Pintos. Esta información corrobora una vez más que el origen del fútbol en la ciudad de Paraná nació en los pies de los bravos estudiantes de los distintos colegios que existían por entonces.

Fue así que un grupo de estudiantes de la Escuela Normal y algunos también del Colegio Nacional fundaron el 10 de junio de 1911 este club, como heredero del equipo que llamaban la “Yunta Brava”, instalándose en los alrededores del populoso barrio adyacente a la Fábrica Argentina de Fósforos de calle Corrientes. Un poco más alejado estaba el denominado barrio “el Mondongo”, que le hizo el aporte de pasión popular a la hoy prestigiosa entidad de la divisa celeste y blanca, naciendo de la suspicacia de sus primeros y grandes rivales, los del Club Paraná, la denominación de ‘mondongueros’.

Allí se plantó desde sus inicios y allí están todavía algunos vetigios de sus instalaciones diezmadas por la acción desafortunada de parte de su dirigencia que quiso experimentaron conb el profesionalismo con mala fortuna.

En calle Salta y Nogoyá, donde hoy está la Feria Franca, se instaló la primera cancha de fútbol de Belgrano y luego enfrente y en diagonal, donde se colocaron los primeros peldaños sobre el barranco natural que había en calle Salta, en un amplio terreno arrendado primero y posteriormente adquirido a la “Argentine Easterns Land Company y Limited”.

A “… este club lo hicieron los estudiantes, puede decirse que este club surgió entre los muchachos que seguían cursos en el Nacional y en la Normal. Del Estudiantes primario nació una separación porque los que formaban aquella entidad en la (que no) estuvieron los estudiantes de la Normal, sino por los  del (Curso de) Aplicación (del citado Colegio).
Estos no aceptaron y nació el equipo de Yunta Brava, nombre original de Belgrano, que hacía alusión a los dos profesores que incentivaron la formación del equipo entre alumnos de 5º y 6º grado. Como la Pro Vencedores no aceptó este nombre le fue puesto el nombre de Belgrano, a proposición del jugador Guillermo Malmierca, en la sede original en calle Libertad 20” [1].

En 1926 la prensa de Paraná destacaba el derrotero de la flamante institución belgranense de Paraná en estos términos:
EL DESARROLLO MERITORIO DE BELGRANO. El club Belgrano representa una de las entidades más poderosas en el foot ball paranaense y desde hace tiempo ocupa un lugar destacado en la vanguardia de nuestro popular deporte. Su fundación data del 11 de junio de 1911, en que un grupo de jóvenes entusiastas llevaron a la  práctica la idea tan cálidamente deportiva en la ciudad de Paraná.
Socios Fundadores:
Entre sus fundadores figuraban los siguientes deportistas: Fortunato Montrull, Guillermo Malmierca, Gabriel Albisu, Italo Raspini, Luís F. Vitali, Eduardo Ortiz, Oto Müller, Luís Lanata, Guillermo Acosta, Porfirio Macchi, Domingo Berzano, Mateo Giordano, Alfredo Bogado y M. Torné.
La Primer Comisión Directiva
Después de la reunión preliminar en que se declaró fundada la institución de la bandera azul y blanca, se procedió a designar la C. D. para el año 1911 que fue integrada de la siguiente manera:
Presidente Fortunato Montrull, Vicepresidente Guillermo Malmierca, Secretario Gabriel Albisu, Pro secretario Italo A. Raspini, Tesorero Luís Lanata, Pro Tesorero Oto Müller, Vocales Eduardo Ortiz, Porfirio Macchi, Luís F. Vitali, Mateo Giordano”[2].

Otro comentario sobre este particular concigna lo siguiente:
“… Una vez más, en el club donde la confraternidad es un culto, donde es auspiciado el pasado al presente de la falange belgranense sin dobleces, firme y segura, se han de reunir los asociados que peinan canas con los jóvenes que son el devenir de la institución azul y blanca.
  Nació el 10 de junio de 1911, por obra de estudiantes de la Escuela Normal, Belgrano, heredero directo de la  “Yunta Brava”, ganó el corazón de un barrio populoso, cual podríamos decir es el de la fábrica de fósforos. Más allá en los aledaños de la ciudad de entonces estaba el “Mondongo” que lo hizo popular al pueblo y junto al progreso de la institución, que creció firme y decidida buscando la altura de sus buenas intenciones, se plantó Belgrano en ese solar magnífico de las realizaciones superiores”[3].

 Así es que el Club Atlético Belgrano nació el 10 de junio de 1911, por obra de estudiantes de la Escuela Normal, como heredero directo de la  “Yunta Brava”, que no demoró en ganar el corazón de un barrio populoso, cual podríamos decir es el de los alrededores de la antigua fábrica de fósforos cuyas instalaciones se observan todavía. Más allá, en los aledaños de la ciudad de entonces estaba el barrio “El Mondongo” que lo hizo popular al pueblo y junto al progreso de la institución, que creció firme y decidida buscando la altura de sus buenas intenciones, se plantó Belgrano en ese solar magnífico de las realizaciones superiores.


Respecto a esta denominación tan singular del mencionado barrio podemos afirmar que no guarda relación con la cercanía a algún matadero ya que en ese tiempo se utilizaba el de Barrio Corrales y el antiguo había estado en la zona sur del Colegio Cristo Redentor.




[1] (“La Acción”. Charlas Populares de E. Badano. 17/6/1958. H. del A. G. de E. R.)
[2] (“La Mañana de Paraná”. 26/8/1926. H. del A. G. de E. R.)
[3] La Acción de Paraná. Lunes 10/6/1957. A.G. de E.R.)