jueves, 17 de octubre de 2013

VERSOS PARA EL CLUB ATLETICO PARANÁ (1957)

AL CLUB PARANÁ
EN SUS BODAS DE ORO
1907 - 1957
Sra. Virginia Arengo Etcheverry.
¡Salve Club Paraná!
Noble, arrogante,
Que airosamente te alzas,
Festejando un jalón
De tu alba historia,
Que merece cantarse
Con el alma…

Naciste en una casa
Solariega
Crisol de amor y empuje,
Tu bandera,
En sus franjas traduce
Lisonjera
Ese símbolo fuerte,
Que es un lazo;
Lazo albo fue,
Manto o cimera,
Que al tope sí, muy alto
Clamorea
Del mástil que la yerguen
Adeptos corazones,
traduciendo en un:
¡hurra!...
Vibrantes emociones,…
¡hurra! ¡Potente, sano,
Victorioso!...
¡hurra! ¡que es arco, triunfo,
Gloria y gozo!
Un ¡hurra! De felices
¡Bodas de oro!...
Un ¡hurra! Desbordante
De alegría,
Un fuerte “shot al arco”
Que se marca en la fecha,

Con exacta, estupenda puntería…

UN COMBINADO DE PARANÁ VIAJA PARA ENFRENTAR A UNIÓN DE SANTA FE

LUCIO CUADRA
INTEGRÓ EL COMBINADO
"PARANÁ" FRENTE
A UNIÓN DE SANTA FE
EN 1908

Hacia fin del año 1908 se organizó un viaje a la ciudad de Santa Fe para enfrentar a Unión, campeón de esa ciudad: El equipo “Paraná” fue reforzado con los mejores jugadores. Este encuentro fue programado para el domingo 8 de noviembre.
El plantel de jugadores del Combinado Paraná estuvo compuesto por: Miguel Arigós, del Colegio Nacional, Miguel Rivas de la Escuela Normal, Solari de la Escuela Normal, José Belbey del Colegio Nacional, Alejandro Prieto del “Paraná ” F.B.C., Godofredo Arigós del Paraná F.B.C. (varios años más tarde fue director técnico de ese equipo santafesino), Solari de la Escuela Normal, Pedro Mutio del Paraná F.B.C., Vicente Onaindia del Paraná F.B.C., Lucio Cuadra de la Escuela Normal, Ángel Reynafé del Colegio Nacional[1].
Se presuponía que el combinado regresaría derrotado dado los pergaminos del conjunto campeón de Unión de Santa Fe, sin embargo el resultado final fue de un empate en un tanto, que motivó las felicitaciones de la parcialidad paranaense.
A los 11´ de iniciado el partido convirtió Ernesto Arengo para el combinado paranaense y al comienzo de la segunda etapa el unionista Camacho se encargó de poner cifras definitivas al tanteador[2].
La revancha no se hizo esperar y se programó para el domingo siguiente. Unión de Santa Fe anunció el primer equipo que presentaría de esta forma: M. Gallo; J. Urritibehetti, M. Bertoluzzi, J. Mayor, E. Olivera (Cap.), T. Bicaria, J. Levalois, R. Potta, N. Sosa, A. Galli y R. Román. Linesman Eduardo Alarcón. Referee Juan M. Galli[3]. Problemas de último momento hicieron que el encuentro se suspendiera hasta el domingo 22 de noviembre.
Aquel domingo por la tarde la cancha de la  Plaza de Ejercicios Físicos, Campo Candioti, estaba colmada de espectadores por la expectativa generada en la ciudad y la esperanza de conquistar una victoria. También desde Santa Fe se notó el entusiasmo ya que arribaron a la ciudad en el veterano Vapor “Capitán” una hora y media antes del partido unos cien simpatizantes unionistas.
A las cuatro y media de la tarde, “previo los ensayos de patear al goal, los dos cuadros se hallaban en la palestra”; pese a la formación anunciada, en definitiva Unión de Santa Fe salió al campo de juego con estos jugadores: Fayó; Osuna y Noriega, Pantanali, Bassi y Montenegro; Camacho, Rossi, Bracamonte, Pieretti y Roa.
El combinado de Paraná formó con: Miguel Arigós; Miguel Rivas y J. Solari; Alejandro Prieto, C. Harrison y Lettou; Ernesto Arengo, Lucio Cuadra, W. Kellard, A. Solari y C. Roberts. Como puede apreciarse se incluyeron en la formación algunos elementos ingleses.  El juez del partido fue un santafesino.
Al primer minuto de juego un rápido y bien llevado ataque de Unión, terminó con un corner que no tuvo consecuencias.  Durante los primeros 15´ ambos equipos desarrollaban un juego brillante y ardoroso, pero sin abrir el marcador.
Cuando corrían 20´ el puntero Roberts corrió rápido por el ala izquierda, sorteando a los defensores unionistas para lanzar un buen centro que aprovechó oportunamente Ernesto Arengo para batir al santafesino Fayó, entre las aclamaciones de los espectadores.
Pese al dominio en el campo de juego el combinado no logró aumentar el tanteador, como tampoco el ataque santafesino logró el anhelado empate; ambos equipos hicieron un derroche de esfuerzo y de astucia, generando un juego lleno de recursos, vigoroso y muy movido.
En la segunda etapa, tras sólo 6 minutos de descanso, reiniciaron las acciones con una particularidad que señala el estado del campo en que se jugaba. “En este caso el cuadro paranaense tenía una ventaja de significación; ahora el terreno frente al arco enemigo, más parejo y más limpio, favorecía para desarrollar su buen juego y tener en jaque a la defensa contraria. Así fue que cada vez que la línea de sus forwards llegaba a ese limpión del field, se producían hermosos peloteos y tiros admirables”.
En esas condiciones se originó el segundo gol para los locales. Kellard se hizo de la pelota y en veloz carrera sorteó a sus adversarios y en la zona del área penal, ante la salida del arquero para anticiparlo, pateó lejos del alcance de Fayó para marcar el segundo tanto. 
¡El delirio era total! ¡La ovación delirante! 
Sólo faltaban 5 o  6 minutos para finalizar y los santafesinos extremaron sus esfuerzos para descontar, lo que consiguieron sobre el final con un gol convertido por el centro forward Bracamonte, tras un remate fuerte y alto, lo que también mereció el aplauso de todos los espectadores, siendo el resultado final 2 a 1 a favor de los paranaenses[4].



[1] (“La Lucha”. Sábado 4/11/1908. H. del A. G. de E. R.)
[2] (“El Entre Ríos”. Lunes 9/11/1908. H. del A. G. de E. R.)
[3] (“La Lucha”. Domingo 12/11/1908. H. del A. G. de E. R.)
[4] (“El Entre Ríos”. Lunes 23/11/1908. B.I.P.E.R.)

UN COMBINADO DE PARANÁ VIAJA A VICTORIA


MIGUEL RIVAS
INTEGRÓ ESE
COMBINADO
Un grupo de jóvenes futbolistas de Paraná viajó el lunes 28 de setiembre de 1908 a la ciudad de Victoria para medir fuerzas al día siguiente con el “Club Atlético Victoria”.  Tal efecto viajaron Auli, Balbarrey, José Belbey, Reynafé, Camps, Ernesto Arengo, Miguel Arigós, Miguel Rivas, Rossi, Medina, Atencio y Alejandro Prieto. El partido terminó con el triunfo del combinado paranaense por dos goles a cero[1].



[1] (“El Entre Ríos”. Viernes 2/10/1908. H. del A. G. de E. R.)

COLEGIO NACIONAL SE IMPONE SOBRE ESCUELA SARMIENTO

Otro partido que sumó una nueva victoria a favor del Colegio Nacional fue el realizado en la Plaza de Ejercicios Físicos el martes 29 de setiembre de 1908 frente a la Escuela Sarmiento, venciendo los primeros por dos a uno[1].



[1] (“El Entre Ríos”. Miércoles 30/9/1908. H. del A. G. de E. R.)

LA GRAN FINAL DE LA "PRO VENCEDORES" EN 1908

Escuela Normal frente a la “Liga de Foot Ball Assosiation”
JOSÉ BELBEY
JUGADOR DE ESTUDIANTES
FUE EL ÁRBITRO DE LA FINAL
El desenlace de la semifinal puso frente a frente para la final al equipo de la  “Escuela Normal” contra la “Liga de Foot Ball Assosiation”, quiénes se enfrentaron el domingo 25 de octubre en la Plaza de Ejercicios Físicos (Campo Candioti) , disputando las once medallas de oro que donaron los empleados del ferrocarril.
Este encuentro comenzó a las 9 y 15 de la mañana; fue designado por ambos capitanes el joven José Belbey para dirigir las acciones. El comienzo de las acciones correspondió a la Liga que llevó el primer ataque, siendo rechazado por la defensa que inició un contragolpe rechazado por Noble y Clark. De esta manera con ataques por ambos bandos se mantuvo el encuentro en los diez primeros minutos.
“Pasado este lapso el “insigne” Cuadra (forward de la Normal) se apodera de la pelota corriendo y esquivando a sus contrarios por el ala derecha, cerca del arco enemigo ya, hace un pase al centro, lo toma el contra forward Chapo, pasa la pelota a Victoria y éste la patea como a cinco metros del arco saliendo desviado el tiro; la pelota pega en el poste izquierdo del arco y el goal se malogra lastimosamente, no sin que la concurrencia aplaudiera largo rato”
Los ataques de la Liga se sucedían y en uno de ellos el arquero Cazutti intervino oportunamente para rechazar un remate de Roberts. La lucha fue reñida, se dieron algunos corners, pero en la primera etapa no se logró abrir el tanteador.
Seguidamente ocurrió un hecho llamativo. La pelota  había sido tratado con tanta intensidad que quedó inutilizada para el segundo tiempo. Para esta época los balones eran importados y el más popularizado era el “Mac Greggor”. En esta ocasión no hubo más remedio que salir a buscar otra porque no había ninguna para suplantarla en el field y hubo que esperar alrededor de 50 minutos para que llegara el reemplazo.
El prolongado descanso hizo que en la segunda etapa salieran ambos equipos con mucha decisión a disputar palmo, a palmo el terreno y el dominio del juego. “Si los normales demostraron suma agilidad y condiciones favorables para el difícil juego, no podemos desconocer en los ingleses de “La Liga” la bondad de su método de combinación y la precisión de sus excelentes pases, como asimismo condiciones atléticas”.
Alrededor de los 15´ en un ataque de la línea normal y en un peloteo frente al arco enemigo, Amancio González shoteó y se produjo un entrevero de jugadores y el arquero Ricardo Arca se hizo de la pelota; cuando se dispuso a arrojarla fue pechado por uno de los atacantes de tal forma que lo hizo girar en sentido contrario, con tanta mala suerte que se le escapó la pelota y se anidó en la red. Una gran salva de aplausos festejó la conquista ya que en esos tiempos era legítima la carga al arquero dentro del área chica.
La Liga reaccionó, herida por el gol en contra, pero los estudiantes supieron resistir; en la media hora que restaba se mantuvo la tensión nerviosa de los espectadores hasta el final, porque las acciones fueron un tira y afloje constante[1].



[1] (“El Entre Ríos”. Lunes 26/10/1908. H. del A. G. de E. R.)

SEMIFINAL DE LA "PRO VENCEDORES" EN 1908

la Escuela Normal derrotó al Colegio Nacional
EMILIO CAZUTTI
ARQUERO DE LA
ESCUELA NORMAL
Los empleados del ferrocarril habían impuesto un premio para el ganador de una eliminatoria entre los equipos que habían ganado en sus respectivos encuentros del premio Pro Vencedores. En el sorteo había quedado libre, pasando directamente a la final el equipo de la Liga de Foot Ball Association (integrada por los ingleses del ferrocarril).
El domingo 18 de octubre una entusiasta concurrencia se dio cita en la Plaza de Ejercicios Físicos para presenciar una edición más de lo que ya era un clásico de la ciudad, el encuentro entre Colegio Nacional y Escuela Normal. El Colegio Nacional venía de una buena temporada futbolística y sus jugadores estaban animados por su victoria ante Alberdi y los de la Escuela Normal, con todos sus nuevos pergaminos luego de la victoria reciente sobre Paraná F.B.C. por uno a cero.
A las órdenes del referee el joven Máximo Müller, los equipos se alinearon así:
Colegio Nacional: Miguel Arigós; José Belbey y Gustavo Camps; Albariños, César Acebal y Eduardo Villanueva; Fortunato Calderón, Fare, Carlos Medina, Jorge Atencio y Ángel Reynafé.
Escuela Normal: Emilio Cazutti; Miguel Rivas y J. Solari; Alejandro Cabezas, J. Rossi y Romero; Lucio Cuadra, Solari, Ricardo Chapo, Amancio S. González y Victoria.
En la primera etapa los nacionales tuvieron el viento a su favor, aunque débil, y el sol en contra. Pero fueron los estudiantes de la Normal los que a poco de iniciado el encuentro comenzaron a demostrar un juego brillante, con combinaciones que justificarían luego el triunfo alcanzado. Lucio Cuadra y Ángel Solari llevaban peligro a la  defensa del Nacional, donde se multiplicaba Gustavo Camps para mantenerlos a raya.  Amancio González de la Normal a los 30´ marcó un gol, pero fue anulado por Müller por posición adelantada.
En el segundo tiempo la Escuela Normal marcó los dos goles que le dieron el triunfo. A los 10´ Lucio Cuadra, en una de sus espléndidas corridas por el ala derecha, disparó alto y cruzado y el arquero Arigós intentó rechazar pero errando el puñetazo y se abrió el marcador, saludado por una salva de aplausos.
Cerca de los 25´ de juego, Amancio González lanzó un centro y tras un peloteo Lucia Cuadra se apoderó del balón y convirtió el segundo tanto desde pocos metros del arco, dando cifras definitivas al encuentro.
El partido resultó interesante y el resultado sorpresivo, aunque la superioridad de la Escuela Normal fue notable. Se destacaron en este equipo Lucio Cuadra, A. Solari y Amancio González en el ataque, como también el arquero Cazutti con notable actuación y Rivas, J. Solari y Cabezas en defensa. En el Colegio Nacional se destacaron Camps y Reynafé, aunque todos tuvieron buena actuación[1].



[1] (“El Entre Ríos”. Lunes 19/10/1908. H. del A. G. de E. R.)

TERCERA FECHA "PRO VENCEDORES" EN 1908

Escuela Normal Versus Paraná F. C.
AMANCIO GONZÁLEZ
AUTOR DEL GOL.
LUEGO LLEGÓ A SER
LEGISLADOR NACIONAL
El tercer encuentro organizado por la Sociedad Pro Vencedores fue realizado el domingo 4 de octubre en la Plaza de Ejercicios Físicos entre la Escuela Normal y el Paraná F. B. C.
Contra todas las previsiones previas de la mayoría de los aficionados locales, muchos de los cuales concurrieron a ver el encuentro en el que se presentaba el equipo de Paraná que venía de empatar a los ingleses y a la Liga, apostando por el triunfo de éstos ante la Escuela Normal, que venía de perder 2 a 0 contra el Colegio Nacional.
A las órdenes del árbitro Ghio (o Ghis) los equipos se alistaron de esta manera:
Escuela Normal: Emilio Cazutti; Miguel Rivas y J. Solari; Romero, Alejandro Cabezas y Berriso; Victoria, Cuadra, Amancio González, A. Solari y Ricardo Chappo.
Paraná F.B.C.: Máximo Müller; Godofredo Arigós y Cayetano Blanda; Benito Turre, Alejandro Prieto y Camarero; Pedro Mutio, Ernesto Arengo, Vicente Onaindia, Aníbal Vásquez y Monti.
En la primera etapa, pese a que tenía el fuerte viento a su favor, la Escuela Normal no logró abrir el marcador. En la segunda etapa parecía que Paraná iba a alcanzar el triunfo, pero Amancio González, sorteando rivales y a pocos pasos del arco defendido por Müller logró el gol que les diera el triunfo por uno a cero.
 Los esfuerzos de Paraná fueron infructuosos ya que los estudiantes se defendieron con todas sus fuerzas y evitaron el empate. Así se tomaron el desquite de aquel encuentro del 5 de junio en el que Paraná los derrotara por la misma diferencia, en mérito a que en esta oportunidad jugaron notablemente todos,   aunque se destacaron Solari y Cuadra. El referee Ghio actuó con toda imparcialidad.
Al parecer se habría dado que los estudiantes de la Escuela Normal se dedicaron intensamente a la práctica del fútbol antes de este encuentro y todo lo contrario ocurrió con el plantel de Paraná que, en un exceso de triunfalismo, se confió en la fama de sus buenos jugadores y se olvidó de lo más elemental: practicar, pagando caro este error al quedar fuera de la posibilidad de participar en los demás partidos que se programaron para los ganadores[1].



[1] (“El Entre Ríos”. Lunes 5/10/1908. H. del A. G. de E. R.)