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sábado, 18 de septiembre de 2021

AÑO 1914. PRIMEROS DESENCUENTROS ENTRE LOS CLUBES

PARTIDO PRO MONUMENTO A JORGE NEWBERY

  En aquel año la actividad futbolística se dividió entre los federados, y la que realizaron por su cuenta el club de los ingleses y Estudiantes; Talleres no participó en aquel año.

El accidente que motivó la muerte de Jorge Newbery, por entonces considerado un verdadero héroe de la aviación, tocó el sentimiento de la mayoría de los argentinos. La ciudad no estuvo ausente y se gestó un proyecto para levantar un monumento que perpetuara su memoria que “haría honor a Paraná en aquellas horas en que todos los pueblos se ponían de pie para acudir a ese llamado hecho por el patriotismo y exteriorizar los sentimientos de cariño hacia el gran aviador caído”.

Al efecto se formalizó una Comisión encargada de coordinar los trabajos pendientes, entre ellos, el de recaudar fondos para lograr el objetivo. Con tal fin se reunieron los integrantes de ésta y los delegados de Estudiantes F.B.C. y del “Club Atlético de los Ingleses” para programar un encuentro amistoso  y benéfico para el 5 de abril[1].

Dichos miembros se reunieron el viernes 13 de marzo en la estación del ferrocarril con el objeto de ultimar los trabajos organizativos para el match Pro Monumento al aviador Jorge Newbery. Se constituyó una Comisión formada de la siguiente forma:

Presidente Sr. Juan Carlos Méndez Casariego, Secretario Walter Leckie, y vocales Edmond Haslop, George Roberts, Emilio M. Ruiz y Godofredo Arigós. La Comisión de propaganda quedó formada por los señores Haslop y Méndez Casariego. “Enseguida se pasó a tratar de lleno el asunto que era origen de aquella reunión, resolviéndose lo siguiente al respecto: 1º.- El railways club correrá con los gastos que demande el arreglo del field. 2º.- La bonificación de los peones y demás personal será por cuenta de Estudiantes. 3º.- Los precios de las entradas serán de pesos 1 y 50 centavos. 4º.- Solicitar por nota del Presidente Municipal un número determinado de bancos a fin de dar comodidad a las familias que concurran y para quienes serán reservados. 5º.- Dirigir nota al Sr. Jefe de Policía pidiendo la banda de esa repartición para que amenice el acto y servicio de vigilancia que sea necesario. 6º.- Solicitar por nota del señor comandante de la región la banda del regimiento 12. 7º.- Nombrar una comisión de recepción compuesta de ocho miembros de ambos clubs los que serán designados en la próxima sesión. 8º.- Las damas y niños no pagarán entrada como asimismo los reporters de los diarios, la comisión y los jugadores. 9º.- El club de ingleses usará uniforme blanco, Estudiantes Blanco y negro y la comisión blanco y celeste” [2].

No se conoció el resultado de encuentro, pero la información aparecida el mismo día que estaba programado hace presumir que se jugó: Hoy se verificará el partido de foot ball en el field de la estación de ferrocarril entre los cuadros Athletic y Estudiantes. El producto de este partido es a beneficio del monumento al malogrado Newbery. Han sido repartidas invitaciones entre lo más distinguido de la sociedad por cuyo motivo se espera asista al field numerosa concurrencia” [3].



[1] (“La Acción”.Miércoles11/3/1914. B.I.P.E.R.)

[2] (“La Acción”. Domingo 25/3/1914. B.I.P.E.R.)

[3] (“La Acción”. Domingo 5/4/1914. B.I.P.E.R.)

sábado, 20 de febrero de 2021

PARTIDO DE DESPEDIDA DE AÑO CON EL TRADICIONAL TÉ INGLÉS AL FINALIZAR

Los ingleses despidieron el año con un amistoso

 El “Entre Ríos Rail Ways Athletic Club” (Club Atlético de los Ferrocarriles), como despedida del año deportivo, organizó un encuentro amistoso con “Estudiantes F.B.C.” para el domingo 19 de diciembre a las 4 de la tarde en la estación, de acuerdo a una información de prensa cursada por su Presidente R. Stuart y su Secretario J. Haslop. Se había previsto para esa oportunidad que “en la parte reservada para familias se servirá “five s´clock tea” (el té de las cinco de la tarde) …Actuará la banda de la policía” [1].

 Sin datos sobre este encuentro, se cerró aquel año en materia de fútbol en la ciudad de Paraná. Hacia el futuro las cosas tendrían otro desarrollo distinto al que se conoció en más de un decenio de actividad.

 

 

 

 



[1] (“La Acción”.Martes 16/12/1913. B.I.P.E.R.)

NACIMIENTO DE LA PRIMERA FEDERACIÓN O LIGA DE FÚTBOL EN PARANÁ

La primera Federación local

A principio de octubre de 1913 había llegado desde Buenos Aires el joven Ernesto Escobar Bavio, enviado especialmente por la Federación Argentina de Foot Ball, con la finalidad de organizar el campeonato de la “Copa Argentina”. Con ese motivo habían sido convocados los capitanes de los clubes de la ciudad de Paraná a una reunión para el miércoles 15 de octubre en el local de la Biblioteca Popular. El ambiente era favorable y se preveía el éxito en el propósito planteado[1].

Finalmente la reunión se llevó a cabo el lunes 20 de octubre en la Biblioteca Popular, con el objeto de constituir la “Federación Paraná” y organizarse para poder competir por la Copa Argentina, donado por el Dr. Sáenz Peña. Estuvieron presentes los delegados de Paraná, Provincial, Belgrano y Estudiantes.

Tomada la palabra, el señor Ernesto Escobar Bavio informó sobre el objetivo de su misión y sobre la conveniencia de fundar una institución que dirigiese los campeonatos; con tal objetivo se eligió una Junta Directiva Provisoria (con el compromiso de elegir en breve la Comisión definitiva), que quedó así constituida:

Presidente Isaac Auli, Vicepresidente Arturo Edward, Secretario Pedro Cagnani y E. Simmons, Vocales J. Hollard y G. Albisu.

Esta nueva entidad fue recibida con simpatía por la afición. Una cuestión que parecía de menor importancia resultó ser un inconveniente tiempo más adelante.  Los representantes de Estudiantes manifestaron en aquella reunión sus simpatías con la formación de la Federación de Paraná, pero como ellos estaban asociados a la Federación Argentina, dejaban pendiente la contestación para más adelante, comprometiéndose a dar en breve la respuesta definitiva. En la reunión se había hecho presente también el Secretario de la Asociación Pro Vencedores, Sr. Lucio E. Arengo.

Ernesto Escobar Bavio regresó a Buenos Aires muy satisfecho con el resultado de sus gestiones y con predisposición para secundar a los clubes en todo lo que se necesario[2].



[1] (“La Acción”.Martes 14/10/1913. B.I.P.E.R.)

[2] (“La Acción”.Martes 21/10/1913. B.I.P.E.R.)

jueves, 13 de septiembre de 2012

CANCHA DE FÚTBOL EN "EL COLMENAL" DE PARANÁ

Vale la pena aclarar que el término de “Colmenal” por colmenar se debe a la denominación usual que en aquellos tiempos se le daba al predio, ubicado a los fondos del Colegio Nacional, en Calle Carlos Gardel. En realidad originalmente El Colmenar abarcaba incluso el predio donde está el actual edificio del Colegio Nacional y llegaba hasta calle Buenos Aires.  El 19 de noviembre de 1896 la Cámara de Senadores de la Nación había sancionado definitivamente la Ley por la cual se autorizaba al Poder Ejecutivo Nacional a construir en el terreno de propiedad fiscal denominado “El Colmenar” el edificio destinado al Colegio Nacional de la ciudad.

También es de destacar que en este sector estuvo ubicada varios años antes la quinta del Barón Alfredo Marbais Du Graty, de familia aristócrata belga, nacido en Bruselas en 1828, quién llegó siendo militar a Brasil y luego se incorporó como Sargento Mayor en el Ejército Entrerriano, para desempeñarse como edecán del General Urquiza  en 1854 mientras éste estuvo al frente de la Confederación Argentina. Precisamente, el 10 de setiembre de 1855 hipotecó ese predio dividido en tres títulos a favor de Juan de Dios Ramos por 400 pesos plata.

En 1858 Alfredo Du Graty le vendió el total de la propiedad, que constaba de 116 varas sobre calle San Miguel (hoy Buenos Aires), por 150 sobre calle Ramírez (C. Gardel) con dos martillos de prolongación, al General Lucio V. Mansilla en 7.070 pesos plata. Un año más tarde la propiedad de Mansilla se amplió en 150 varas sobre la calle Ramírez por 56 varas de fondo por compra que le hizo a doña Francisca Martínez de Olave, cuyos límetes daban con un terreno montuoso que ocupaba la morena Casimira. En 1860 Mansilla le vendió la quinta original de Du Graty al cónsul general paraguayo José Rufo Caminos.

La historia del colmenar es la siguiente: El cónsul Caminos prestó la quinta por el término de tres años a los hermanos Maximiliano y Oscar Durand Savoyat, quiénes en 1861 fundaron un establecimiento industrial de agricultura que denominaron “El Colmenar”, habiéndose iniciado con cuarenta colmenas de abejas de clase seleccionada. Dicho establecimiento tuvo carácter de asociación cooperativa, ya que cualquier vecino podía adquirir colmenas y participar de la producción en forma equitativa. Los hermanos Durand eran naturalistas distinguidos y no tardaron en convertir el terreno en un hermoso jardín dotado de toda clase de comodidades y bellezas, que atraía la concurrencia diaria de la alta sociedad paranaense.

Puede tomarse como otro dato explicativo parcial lo que un cronista deportivo narró respecto a este lugar en una oportunidad:
“EL COLMENAL: UNA FUENTE DE FUTBOL
En aquellos tiempos del rango y mida, cuando para conseguir un lugar para jugar en un baldío, había que hacer cola… (Había muchos pero eran pocos los campos de fútbol.) y hemos dicho cola. ¡Si señores, había que hacer cola hace 40 años!

   El lugar era “El Colmenal” – lo más exacto hubiera podido ser El Colmenar – nombre que venía de añares, porque allí se juntaron los negros esclavos que venían de la época de Rosas y formaron sus tribus…
En ese lugar ubicado exactamente en Buenos Aires y Garay o San Martín y Garay, como se quiera o según le parezca a cada uno, bien podríamos decir que existió el primer hueco inmortal.
  En ese lugar se formaron jugadores de la talla internacional como Natalio Molinari – el muchachito que jugaba a las argollitas – y a quién otro crack, Julio Duchase, inició en el fútbol; allí jugaron los Machi, los Uzín, Antonelli, Pedro Mutio, “Maturana” Núñez, Los Rabuffetti, los Arigós, los Olmos, etc., etc., y muchos más, se jugaban partidos desde salir el sol hasta la entrada., y había que tomar la medida con los pies para saber a quien le tocaba jugar o no.
  Ese “Colmenal”, nombre sin duda mal dicho, pero hecho popular por los  negros de las empanadas criollas, señala una etapa, que bien podríamos decir de primigenia en el fútbol criollo”.

También en aquel espacio de la ciudad acamparon en los años 70 del siglo XIX las aguerridas tropas de Ricardo López Jordán en tiempos de la lucha contra el Ejército Nacional y se extendía su campamento hasta los paredones de la construcción abandonada de la Iglesia San Miguel, donde se encontraban los cañones de su defensa.

Años más tarde funcionó allí el Piquete del Regimiento 12 de Infantería, mostrando un estado de abandono bastante significativo para el año 1895, al punto que el sargento mayor que estaba a cargo del mismo solicitó autorización al Ministro de Gobierno para alojar a sus soldados en el cuartel de policía, dado el mal estado sanitario de los galpones de El Colmenar. “esos galpones no tienen puertas, faltan tablas en las paredes, dejando claros por donde penetra el frío de las noches, exponiendo así a esos soldados a contraer alguna enfermedad…”.

Por muchos años, casi veinte años, fue este sitio el lugar preferido de la muchachada para corretear tras la pelota. Un comentario de 1921 nos ubica mejor respecto a su historia:
“EL COLMENAR. Existe en nuestra ciudad un reducido número de campos de ejercicios físicos y es por esto muy lamentable la pérdida de uno de ellos, máxime cuando es causado por la desidia y el abandono de los encargados de su conservación. Frente al Colegio Nacional existe un campo que en el mundo deportivo se denomina “El Colmenal”.
  Hace años en ese terreno se levantaban cuatro arcos, dos grandes y dos chicos, que indicaban la existencia de dos canchas de foot ball. El “cuerpo enseñador” de ejercicios físicos del Colegio cumplía su misión presenciando algunas bromas de los alumnos.
  Hoy, ni eso… la organización de un campeonato interno de foot ball ha alejado a los alumnos al field de la estación… y de lo que fue “El Colmenal” apenas si queda un  arco derrengado, viejo vestigio de un pasado brillante y candidato seguro a alimento de algún fuego cercano.
Sólo vendedores de diarios interrumpen su soledad con sus juegos, los más por níqueles.
  ¿Pasará a la historia este campo de ejercicios donde se formaron entusiastas partidos con los mejores footballiers de Paraná?
Sería una injusticia y para que no se consuma, convirtiéndose en algún yuyal que oculte el recuerdo de brillantes jugadas, llamamos la atención de la dirección del Colegio Nacional para que no descuide tan lamentablemente este campo deportivo conocido y querido por muchas de las generaciones de deportistas”.

domingo, 15 de enero de 2012

LA PRÁCTICA DE DEPORTES EN PARANÁ. ENTRE RÍOS

La utilización del tiempo libre. La Recreación

Hacia fines del siglo XIX la población de la ciudad de Paraná y sus alrededores comenzaba a mezclarse con la masiva corriente inmigratoria afincada principalmente en la zona de chacras y quintas. Hasta entonces las riñas de gallos, la taba, las carreras cuadreras y otras prácticas campestres, ocupaban el generoso tiempo libre de los lugareños. Los extranjeros que recién llegaban, a partir de 1878, tenían mucho que hacer para generar sus magros recursos, generalmente en el laboreo de la tierra, para pensar en disfrutar de algún tiempo libre para el esparcimiento.

Sólo como dato anecdótico, por ser una costumbre poco arraigada en esta región (como lo fue en general en el país), es digno de destacar la realización de esporádicas corridas de toros. No hay registro de su existencia más que en muy pocas oportunidades. La mas antigua de ellas data de 1900 y mereció este comentario: CORRIDA DE TOROS. Fue bastante numerosa la concurrencia que ayer asistió a las carreras de toros que se efectuaron frente al Parque Urquiza, en el local del velódromo. El público ha sido mal impresionado de este espectáculo que, a decir verdad, ha sido un verdadero fracaso”. Muchos años más tarde, para junio de 1924, se volvió a realizar una experiencia similar, esta vez en el predio que  la Sociedad Rural tenía sobre Avenida Echagüe, en las proximidades de la vieja Estación Terminal de Ómnibus, donde poco tiempo después se construyó el primer estadio del Club Paraná.

viernes, 13 de enero de 2012

FOTO DE LA PORTADA. PARANÁ F.B.C. 1907


El Paraná Foot Ball Club, nacido el 16 de junio de 1907, fue el primer equipo organizado que compitió en las lides del fútbol paranaense, realizando su primer encuentro el 24 de junio de dicho año frente a un conjunto del Colegio Nacional.
En honor a la verdad, la fotografía es del citado equipo posterior al conjunto inicial, aunque data de 1907, cuando ya había comenzado a atajar Máximo Müller (quien formó familia y radicó en San Benito). Los demás integrantes eran; Godofredo Arigós y Cayetano Blanda; Benito Turre, Alejandro Prieto y Pedro Camarero; Pedro Mutio, Ernesto Arengo, Vicente Onaindia, Aníbal Vásquez y Juan Monti.